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miércoles, 2 de mayo de 2012

La dama de gafas negras...

Soy Juan Perez y a veces aprendo de la duda...

Hace años que camino por las calles y eso ustedes ya lo saben, al menos creo que lo saben pues han leído mis pensamientos y han caminado conmigo casi desde el principio, según nos fuimos encontrando en el camino o como a mi amigo el poeta le gusta decir, cuando coincidimos

En los parques siempre hay bancas para sentarse y en esas bancas algunas veces hay personas, no siempre, no cotidianamente, no las mismas, pero casi siempre hay personas. Esos patrones se rompen de vez en cuando y en ocasiones encuentras personas que están fijas a una banca por horas, no sabes como llegan ni sabes a que hora se van solo las ves ahí cada vez que giras la cabeza.

Un vagabundo tiene el efecto de vaciar una banca enseguida así que aunque las demás personas se sientan dueñas del parque por pagar impuestos y se sientan grandes filantropos muy pocas veces se quedan inmóviles cuando un vagabundo decide expropiar la banca donde ellos están sentados y mas raro aun es que el contribuyente pelee por su banca alegando que ha pagado impuestos y que ese lugar le pertenece mas a el que al vagabundo, no se si es miedo o compasión lo que los hace abandonar sus puestos pero si un día me propongo tomar el sol en el mejor lugar del parque no importa quien este en la banca, basta acercarse y poner les pompas en el fresco metal o cemento para que contribuyente haga una mueca y abandone su puesto.

A veces lo hago solo por diversión, me gusta ver como los que dicen "Todos somos hijos de Dios, me consideran primo lejano y de los molestos"

Cierto día intente apoderarme de una banca donde descansaba  una mujer ya mayor que usaba gafas con cristales negros, las ancianas son mas divertidas por que maldicen mas rápido de lo que se alejan, entonces es divertido oírlas refunfuñar por perder su banca mientras sus pies de arrastran sobre las hojas caídas de los arboles y detrás de ellas las palomas haciendo ruido esperando por migajas.

Ese día me pavonee delante de ella, agitaba mis trapos viejos y gastados pero ella seguía sentada mirando hacia ninguna parte, con otras personas mi cercanía hubiera sido suficiente, pero con ella no estaba funcionando, así que decidí ir mas lejos.

Tome "vuelo" y me senté a su lado ella giro su cabeza hacia mi y de nuevo a ninguna parte, esto ya me estaba molestando...

Ejem ejem dije...

¿Que deseas? contesto

Me quede mudo... nada... alcance a responder.. ella se volteo de nuevo hacia la nada...

¿No le molesta mi presencia? pregunte...

¿Eres ladrón?
No

¿Tienes alguna enfermedad contagiosa?
Creo que no respondí...

¿Eres testigo de Jehova, Catolico, Cristiano, Budista, Musulman o usas algún tipo de esas etiquetas?
No

¿Estas drogado, borracho, eres asesino, violador, etc.?
No, soy un vagabundo...

Ah, bienvenido... me dijo ella.

Yo me quede con cara de ¿que esta pasando aquí?

Le dije.. huelo mal.. ella me dijo las palomas huelen peor... ahora si estaba desconcertado.

¿Que no le desagrada mi apariencia? grite... Me desagrada mas tu tono de voz.. soy ciega, me dijo.

Entonces comencé a entender...

Disculpe mi señora no quise ofenderla, ¡ninguna ofensa! replico, soy feliz sin ver, hace mucho que deje de ver a las personas y las cosas, hace mucho que no hay luz en mis ojos, hace mucho comencé a sentir.

Me quede escuchándola pues no tenia nada mas que hacer, mi broma del día se había esfumado con ella, pensé dejarla hablando sola pero, no es de caballeros.

Sabes, me dijo. Hace mucho por voluntad propia perdí la vista, me canse de las mentiras que se dicen cuando se mira directo a los ojos, uno siempre las cree no por que sea tonto sino por que quiere creerlas, incluso aquellos que juran lealtad, amor y amistad mienten viéndote a los ojos, a mi me mintieron muchas veces decía la mujer, me mintieron mis padres, mis hijos, el hombre que me amaba, todos y cada uno de ellos me miraba a los ojos mientras lo hacia, me mintió el cura, la bruja y los amigos, me mintieron todos por eso decidí dejar de mirar.

¿Y los colores? ¿Y las sonrisas? ¿Y el sol? ¿Y el mar? pregunte...

Bah.. .eres uno de esos romanticones mediocres me dijo, nada hay mas valioso que la verdad.De nada sirve mirar todo eso que dices si no hay verdad, todos mienten.

Decision drástica la suya dije en tono irónico, valiente queras decir ignorante y maloliente vagabundo contesto.

Resulta que si le molesta mi presencia entonces inquirí molesto, No, respondió ella, me molesta tu peste y tu ignorancia nada mas.

A punto estaba de dejar aquella banca cuando me dijo.. Mira muchacho u lo que seas: decidí dejar a un lado mi sentido de la vista a cambio de la verdad, muy pocos se atreverían a hacer eso, cambie un sentido por un don, hoy puedo tocar las manos de las personas y sentir sus intenciones, puedo escuchas sus voces y adivinar sus emociones, incluso puedo percibir su aroma y adivinar sus formas, todo es mas real cuando no miras, a veces la vista engaña pero el corazón no, decidí dejar de mirar los ojos que aun diciendo la verdad mienten pues las expresiones faciales pueden decirte una cosa, la mirada puede mantenerse fija entre los dos y aun así la mentira prevalece, pero no puedes mentir con los sentimientos, con la voz y las intenciones, no puedes mentir con las tentaciones preferí la verdad como luz que la luz en si misma.

Tiene usted una filosofía muy extraña señora...le dije

Ella solo asintió con la cabeza...

Dígame entonces Santo Tomas solo creía por que veía... ¡Santo Tomas era un idiota! pronuncio molesta su fe era tan pobre que su reino y verdad se limitaba a lo que veía, si una montaña se le atravesaba en frente esa era su frontera hasta que decidiera treparla y ver que mas allá de ella también existía tierra.

Yo solo reí...

¿Y como es que llega aquí sin ayuda? pregunte...

No pienses que revelare mis secretos a un extraño en una sola platica, de hecho deberías irte "estas tapándome la vista" dijo en tono gracioso.

Con el tiempo regresaba a ese parque y siempre la veía con sus gafas color negro y cierto es que me detectaba a metros de distancia y alzaba su mano en la dirección correcta para saludarme, nunca supe como llegaba o se iba del parque y si soy sincero nunca supe si en realidad era ciega o solo pretendía serlo, lo único que se es que era una vieja muy sabia, como casi todos los viejos que conozco y que se sentaba en el parque a esperar algún incauto ávido de sabiduría.

Soy Juan Perez y a veces me quedo con la duda...

(cuento corto de la serie Juan Perez un libro que nunca termine de escribir)
NetRanger

martes, 27 de abril de 2010

La carta

Arbol Parque Estanzuela


Soy Juan Perez y a veces camino en círculos...

Tengo mucho tiempo en la calle, viviendo en los parques y refugiándome en los montes, tengo mucho tiempo sin estrenar zapatos o pantalones, incluso tengo mucho tiempo sin decir mi verdadero nombre, no hay muchas novedades en mi vida, se a donde voy aunque ese lugar sea ninguna parte, se en donde estoy aunque eso en realidad no me importe, en fin se que soy Juan Perez igual que ayer y hoy en la mañana.

La único que no he dejado estacionado en mi vida es el factor sorpresa, me gusta dejarme sorprender por cualquier cosa, una frase, una mirada, un recuerdo o como hoy.. una carta.

Entre tantas nuevas casas en colonias viejas, a veces se le olvida a uno que también fue niño y niño libre, no como los gorditos de hoy en dia que solo saben de videojuegos y televisión, ademas de estar gorditos tienen madres sobre protectoras que no los dejan hacer nada, les prohíben jugar con tierra por que se enferman, no los dejan subirse a una bicicleta por que se caen y se hacen daño, no los dejan ir a casa de otros amiguitos por que "caras vemos, corazones no sabemos", hoy los niños son adultos chiquitos llenos de sobrepeso, problemas y poca imaginación... antes.. antes no eramos así.

Me recuerdo niño corriendo en los terrenos baldíos, me recuerdo niño montando arboles y bicicletas, me recuerdo niño con una toalla azul en mi cuello creyendome superman pues batman siempre me resulto aburrido, me recuerdo explorando y haciendo incendios en los matorrales, recuerdo perfectamente la emoción que sentí la primera vez que mentí para comprar gasolina en un bote de plástico, con ella quemamos luchadores de plástico y hormigueros, recuerdo que hacíamos maldades sin afectar a terceros.

Hoy con los años estoy gordo, me he vuelto olvidadizo y la vista cada día me acompaña menos, lo único bueno de estar pasando este declive es que por lo menos viví, reí, caí, me levante, corrí, ame e hice todas esas cosas que los niños gorditos de hoy no conocen por culpa de quien se, si estoy pagando con mi edad y mis dolencias la factura de una vida mas o menos plena por que como dije, me encantan las sorpresas.

Les cuento esto por que sin darme cuenta llegue a un lugar donde tenia años de no estar, con el cambio de fachadas todo se ve diferente y ajeno, sin embargo los arboles como fieles guardianes eternos siguen en el mismo lugar y acomodados de la misma manera (no lo digo por que los arboles caminen si no por que los hombres a veces los empujan) y cuando niño venia aquí con mis otros amigos (todos muertos o perdidos sin ser esto literalmente cierto) venia con ellos a pasar horas y horas mientras escalábamos y jugábamos a ser exploradores de mundos muy distintos al nuestro.

Cada quien tenia un árbol y en ese árbol cada quien tenia un "sueño" ese sueño estaba en una botella de vidrio escrito y firmado por cada uno de nosotros, nadie sabia el sueño de nadie y se suponía que nadie debía leerlos cuando estaba solo, de hecho cada botella estaba sellada con cera y esos sueños serian abiertos en el año 2001 si no se acababa el mundo.

Hicimos una cita para ese día a la cual no asistí por obvias razones pero hoy que llegue a este lugar busque mi árbol y la botella seguía ahí, alguien había leído mi sueño pues la cera estaba quebrada o quizá solo el tiempo y la naturaleza se habían encargado de quebrarla, eso no podre saberlo pues no tuve la precaucion de estar aqui en ese momento.

Tome la botella y leí... (como les dije antes, nadie debía saber el sueño de nadie así que no puedo decirles lo que al leer me dibujo una sonrisa)

Saque mi encendedor y queme el papel, devolví la botella al árbol y me fui de ese lugar, pensando si los demás pudieron realizar su sueño mientras sonreía plácidamente por que el mio... con el tiempo sabrán si conseguí realizarlo.

Soy Juan Perez y de verdad, a veces camino en círculos.

cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir.


martes, 16 de marzo de 2010

El Pàlido



Las madrugadas de los sábados casi siempre son melancólicas y nostálgicas, mas cuando tienes a mano un trago de vino, un montón de quejas y una conciencia llena de malos recuerdos, malos resultados y peores pensamientos.

Esa noche estaba acompañado de todo eso además de una fogata y mientras oír crujir la madera y veía el rojoamarillo del fuego se sentó a mi lado un hombre alto de tez muy pálida y me dijo.. “hace frío compañero, mucho frío para estar solo”, al principio desconfíe pues con tanto suicida, asesino, loco y homosexual suelto pues uno nunca sabe.. yo solo dije…”ajaaaa…” pues la verdad no quería compañía que me distrajera de mis nostálgicos y pésimos pensamientos, la verdad es que quería quejarme de toda la mala racha que venia cargando por mucho tiempo…

El “pálido” me dijo, mi amigo yo se como se siente (yo seguía ignorándolo pues ni quería oírlo ni era su amigo), la vida es injusta y siempre le pega a los mas buenos, seguía diciendo, por ejemplo usted mi amigo… salio de su casa casi sin despedirse de nadie, ha vagado de aquí para allá, le han ignorado y le convirtieron en invisible, le han despreciado y hasta temido y en su mente hay siempre un reproche del cual usted mejor que nadie sabe la respuesta.

Deje de jugar con las brazas y el “pálido” empezó a captar mi atención con el movimiento de sus manos, y entre el fuego empecé a visualizar mi vida pasada con la gente que me quería, vi mis riquezas, vi mis fortunas, vi a mis amigos incondicionales e incorruptibles, esos mismos que se fueron cuando firme el ultimo cheque, me sentí como el buen Ebenezer Scrooge que era transportado por los fantasmas de la navidad y dije…¡despierta!, el “pálido” seguía hablando de una forma que me incomodaba pues sin decir nada describía mi vida poco a poco haciéndome sentir mas miserable de lo que ya me estaba sintiendo…

Empecé a quejarme de todo lo que me dolía, de todo lo que faltaba, de todo lo que necesitaba, empecé a escarbar entre los recuerdo y desempolve preguntas que hace mucho tiempo deje de hacerme, el “pálido” solo alentaba mi comportamiento y aplaudió cuando me puse de pie y grite al cielo para acto seguido arrojar mi ultimo trago de vino al fuego y avivarlo de tal manera que me veía envuelto en el…

El “pálido” sonreía mientras me decía..”bravo! reclama lo que es tuyo”, “saca tu enojo, tu ira, tus frustraciones!” yo seguía envuelto en la cobija y las llamas de la fogata seguían enfurecidas por ese ultimo alcohol que todavía se consumía en sus entrañas, el “palido” ya no reía solo miraba como mi carácter me llevaba mas y mas lejos de la cordura y que el momento, el alcohol y sus palabras me habían llevado de la nostalgia a la locura..

Yo seguía agitado, encolerizado por mi suerte tan ruin y despiadada, seguía reclamando hacia fuera pero me reclamaba mas hacia adentro, me preguntaba por que las circunstancias no me habían favorecido pero me dolía mas el no haber actuado a tiempo para poder moldear esas circunstancias…

Te sientes cansado Juan Perez, balbuceo el “pálido” muy cansado ¿verdad?.. con la botella en la mano baje la vista y le dije si…

Conozco a las personas que se sienten así, sabes Juan… no es malo rendirse, es reconocer nuestra debilidad y pequeñez para poder cambiar las cosas, pues como sabes, es un universo grande y nosotros somos una parte muy pequeña en el, no es malo rendirse Juan, puedes hacerlo… nadie te reclamara nada pues cada quien ya ha renunciado a algo y tu no has ido a reclamarle nada ¿verdad?

Tus amigos renunciaron a ti por ejemplo, tu familia renuncio a ti, tu salud a ultimas fechas esta renunciando, tu manera segura de caminar y sostenerte también te ha fallado y dime Juan..¿cuando se disculparon?

No tengas miedo rendirte, todos renunciamos…

Cuando el “pálido” dijo eso de entre las ropas saco una pistola y la puso contra mi sien y me dijo, es muy fácil Juan… un solo movimiento terminara con tus reclamos y te dara el chance de estar tranquilo..

Cuando sentí el frío metal en mi piel desperté y voltee hacia donde el “pálido” estaba.. ¿Qué pasa Juanito? me dijo.., le conteste… nunca te dije mi nombre… el soltó una carcajada… y me hablo… Tardaste mucho en reaccionar Perez… soy Lucifer…te he venido siguiendo desde que empezaste el viaje, soy la voz detrás de angela, soy las voces de los niños en la guardería, soy la mujer que no tomo el café, y cada vez te veo mas cansado del viaje.

Si pero no solo tu has seguido mi viaje, de hecho nunca te habías presentado tal cual eres creo que te preocupa el hecho de que no has podido lograr mucho ¿verdad?, tu visita aquí solo indica lo desesperado que estas por que claudique, antes ya había sentido la bota en el cuello pero no lo suficiente como para renunciar a mi caminata.

¿Sabes que pasaría si renuncio?.. Pero claro que lo sabes si siempre te andas pasando de “listo”… si tienes razón, nada cambiaria solo le hecho de que el dolor físico que siento en este momento desaparecería para abrirle paso a una eternidad en tus dominios, donde además de estarme quemando, me perdería lo que va a pasar mañana, me perdería las batallas como las que tuve con David, me perdería encontrarme con Toto, con mi familia, con mi destino y sobre todo con mi propósito.

No “pálido” nunca me ha gustado el calor y menos tu compañía y de esta velada lo único que lamento es haber perdido mi ultimo trago de vino por un arrebato, pero mi indeseable visitante déjame decirte que mañana, mañana seguro lo tendré…

Puedes irte “pálido” ni me asustas ni me incomodas, si mal no recuerdas nunca viajo solo y no te habías acercado por que mi amigo siempre esta cerca y hoy pudiste hacerlo por que yo fui quien se alejo preso de mi mente ocupada en pensamientos ociosos…

¡Es mas! Mejor quédate y disfruta de la lumbrita así te sentirás como en casa, yo sigo caminando buscando lo que es mío, mi propósito y mis sueños acompañado de mi amigo.

Soy Juan Perez y a veces me quieren andar espantando...

(cuento corto de la serie Juan Perez un libro que nunca termine de escribir)

viernes, 29 de enero de 2010

El habito que hizo al monje

Soy Juan Perez y aunque no lo creas.. no me llamo así..

Tuve siempre un grave problema con mi forma de vestir, pero es que siempre pense en verme agusto antes de verme bien, me gustaba poder moverme con comodidad para poder proporcionar ayuda rapidamente en lugar de tener que andarme levantando las mangas o aflojarme la corbarta antes de actuar, para mi esa era una estupida e inecesaria perdida de tiempo.

Dicen que el habito no hace al monje sin embargo yo creo que si, cuando niño me pusieron trajes de superman y de verdad sentía que podía volar, mas de una vez me torcí un tobillo al saltar de la segunda litera, a veces me ponían trajes del hombre araña y con bolas de estambre pretendía capturar a los malos, otra veces me ponían botas y como gran cowboy montaba sobre la escoba y recorría grandes planicies sin salir del patio de mi casa, por que de de contarles que antes las casas tenian patios enormes con arboles de moras y sombras donde te cobijabas para soñar.

Después me pusieron un pequeño delantal y me llevaron a un lugar que se llamaba "el kinder" y sentí un retroceso, una soga a mi imaginación y me dijeron que era un niño muy estudioso, ahí deje de ser vaquero, astronauta y superheroe, ahora solo era un niño que estaba en el kinder y que sabia tomar colores y pintar sobre hojas de papel, a veces nos ponían un sombrero y nos convertían en pintores, a veces nos daban un instrumento musical y eramos músicos, otras veces nos vestían de arboles y plantas, de pastores y ovejas en fin... eramos lo que los demás querían que fuéramos... No niego que me divertí, pero me gustaba ser algo mas que una planta.

Luego creci y no pude quitarme en años el traje de estudiante y solo en pocas ocasiones pude ponerme encima por unas horas el disfraz que queria tener, asi fui luchador, integrante de menudo, corredor de autos de carreras, han solo o luke sky walker dependiendo quien era la princesa leia, tambien fui cantante, policía y ladrón, fui muchas cosas por momentos breves, por mas que intentaba el traje de estudiante que los demás pusieron en mi jamas pude quitármelo, me imagino que tenia muchos candados y cada quien tenia una llave menos yo.

Aunque la vida seguía su curso y yo no estaba para nada contento con mi traje de estudiante debo aceptar que este me ayuda en la integración con los demás, de hecho mis disfraces mejoraron muchísimo pues me vestí de líder, de guerrero, de esposo y de doctor, jajaja fueron tiempos por demás emocionantes.

En algún momento alguien decidió que el traje de estudiante me quedaba chico y cuando mas me estaba divirtiendo me pusieron el traje de trabajador, corbatas apretadas, pantalones incómodos, pocas horas de sueño, una muy mala paga y jornadas larguísimas lejos de lo que consideraba libertad, fue entonces cuando aprecie aquellos momentos de niño donde podía ser lo que yo quería por largas horas incluso por largos días, escribir mis propias aventuras en lugar de tener una lista de pendientes, tener muchos amigos en lugar de ser educado y cortes con unos pocos y esclavo laboral de otros tantos, este traje me gustaba aun menos que el de estudiante pues en aquel había pequeños escapes con mis pacientes cuando era doctor, con mis fans cuando era cantante con mis seguidores cuando era líder, aquí la presión de los que mandan sobre la vida de los otros me dictaba que tenia que hacer dinero para gastarlo en lo que fuera, pues eso me daba poder y posición ante la mirada de gente que me importaba menos que el clima en marte.

Sin embargo si como estudiante no tenia voluntad como trabajador tenia menos, estaba condenado pensaba yo a ser lo que los demás querían ver en mi olvidando lo que yo deseaba comunicarles con mi vida, muchos años pasaron antes de que yo pudiera acostumbrarme a este traje que era enorme e incomodo, pero tuve que entender que por lo pronto no tenia otro.

Luego de algunos años de verme como alguien de "bien" encontré a una mujer que vestía como yo y de cuando en cuando nos escapamos para quitarnos uno a otro el traje de trabajador, creo que aun había rebeldía infantil en mi, suficiente para compartirlo con ella y ser lo que quisiéramos ser mientras estábamos juntos hasta conseguir lo que en ese tiempo considere el mejor traje que podía vestir.. el de esposo.

Nos casamos y oh!.. no contaba con ese pequeño detalle de que el traje de esposo volvía mas y mas pesado el traje de trabajador y hubo momentos en que quise solo caer y quedarme quieto para ver si moría pero las miradas de quienes me habían vestido la primera vez y de mi esposa me dieron fuerzas para levantarme y seguir en un camino que cada vez se me hacia mas complicado.

En un momento maravilloso el mejor traje de mi vida llego... me convertí en padre y con eso el cansancio y el peso de los demás desaparecieron y sin pensarlo siquiera mi nuevo aliado me convirtió de nuevo en astronauta, superheroe, bombero, doctor, maestro y muchas cosas mas que jamas hubiera imaginado ser, fui el mas feliz de los dos aunque nunca se lo dije.

Esta emoción se repitió una vez mas, con una princesa que me convirtió en rey, en guardián, en celoso y paranoico pues la perseguían otros estudiantes y trabajadores que como yo buscaban su traje de esposo... ah! como me saco canas verdes mi princesa...

En el tiempo me quede solo, mi esposa partió, mi hijo se tuvo que vestir de esposo y después fue feliz siendo padre, mi hija bueno... ella.. ella se convirtió en mama y eso es algo que aun no creo, pues ninguno de los que pelearon contra mi por ella me parecía lo suficientemente bueno, pero yo que iba a saber.. solo era un guerrero.

Un día empece a vestir como yo quería igual que cuando era niño y deje de escuchar a los que desde siempre me perseguían poniéndome etiquetas y corbatas, sacos y responsabilidades, empece a soñar, a caminar y escribir, empece de nuevo a pensar por mi y para mi y me puse unas ropas sencillas, simples y baratas y comencé a caminar...

Sin quererlo me perdi, pero me perdi con pleno conocimiento de causa, bueno.. de mi propia causa, deje de ser estudiante, deje de ser esclavo y trabajador, deje de se esposo y amante, deje de ser todo lo que era, pero no me olvide de ninguno de mis trajes, hoy.. hoy me dicen vagabundo... yo solo se que me vesti de libertad como cuando era libre, como cuando era niño.

Hoy soy loco, poeta, músico, filosofo, sabio y extraño, hoy soy feliz andando sin preocupaciones de inseguridad y robo pues ¿que podrían robarme si lo que tengo no puede venderse?, mis tesoros son mis momentos, mis experiencias como padre o mis abrazos como esposo...

Me vestí de libertad pues aunque hay muchos como yo en todas las calles ninguno nos parecemos en nada, cada uno tiene un reino, un tesoro un recuerdo, los demás...ustedes... siguen siendo empleados con corbata y portafolio.

(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)




miércoles, 6 de enero de 2010

El ramo de tulipanes rojos



Soy Juan Perez y a veces solo veo pasar la vida...

Estaba una tarde sentado en una banca de uno de los muchos parques que visito, siempre la gente me saca la vuelta pues mi apariencia para nada embellece el paisaje según los ojos de los que me miran.

Pero la belleza es muy subjetiva incluso podría asegurar que es una interpretación personal de lo que se desea y no se logra pues pareciera que siempre estamos corriendo detrás de algo que queremos ser olvidando completamente lo que ya somos.

Esa tarde se sentó a mi lado un joven lo cual me pareció bastante raro, la mayoría elige una banca lejos de mi por aquello de "estar prevenido", creo que el joven venia muy metido en sus pensamientos por que ni siquiera volteo a mirarme, yo seguí en lo mio lo cual en verdad ni era nada, "lo mio" es lo de todos es decir seguí viendo a las demás personas caminando e ignorando a aquel joven que hacia lo mismo,ignorar a los demás.

Olvidaba mencionar que aquel joven dejo sobre la banca un ramo de tulipanes rojos y por la forma en que los soltó pude echar a volar mi imaginación tratando de explicar la actitud "divagaste" del joven aquella tarde, los tulipanes lucían frescos, hermosos y estaban atados por un listón color claro que hacia resaltar el color rojo de los botones debo confesar que me vi tentado a preguntarle si se iba a deshacer de ellos pues de ser así hubiera corrido al cementerio donde estaba mi enamorada inmortal aquella con la que platicaba las noches solitarias y frías de otros tiempos.

Jamas cruce miradas con el joven pues cada quien tiene el derecho de vivir sus emociones como mejor le venga en gana, todo mi proceso de investigación fue en silencio y de reojo, pero en un momento que no supe cual fue el volteo y me dijo, ¿quien entiende a las mujeres?, debo ser aun mas honesto...quise correr.

El joven continuo, tenemos 2 años de novios y siempre siempre sin fallas he traido tulipanes rojos a su puerta en nuestros aniversarios, (yo seguía observándolo en silencio con la palabra huida en mis pies pues eso de entender a las mujeres es un tema del cual un hombre nunca sale airoso), el continuaba quejandose...

Hoy llegue como siempre a si puerta y ofrecí un ramo de tulipanes rojos para escucharla decir.. ¿Osh otra vez tulipanes, por que no te esfuerzas en sorprenderme? yo solo me quede callado pues siempre habían sido sus flores favoritas, después ella continuo, estoy cansándome de lo mismo siento que debemos renovarnos, sorprendernos, buscar la forma de que el amor renazca todos los días, la interrumpí y le dije.. ¿ perdón, como que quieres que el amor renazca todos los días? ¿y las experiencias? ¿y los recuerdos? un nacimiento diario implica una muerte diaria y no estoy dispuesto a dejar morir esto que por dos años he sentido por ti, ¿por que ahora me sales con esto?.

Ella dijo.. típico hombre nunca entiende.. pasale deja ahí las flores ahorita nos vamos, mejor, le dije.. mejor me voy yo por que no me gusta nada lo que estas diciendo, ella respondió... si .. vete no tengo humor para explicarte algo que no entiendes...

A ver señor dígame, ¿que cosa no entiendo? (yo intente balbucear pero el siguió hablando) ¿Que no necesito renovar nada?¿Que la amo tal cual es y no necesita sorprenderme?¿Que jamas regale flores hasta que la conocí a ella?¿Que mi amor no necesita estímulos necesita ser correspondido? No señor.. las mujeres de verdad están locas...

El joven se puso de pie y se marcho dejando sobre la banca los tulipanes... apenas iba a tomarlos cuando otro joven se acerco y me dijo... ¿los vende? yo aun con las palabras del que se había marchado solo dije ¿eh?..el repitió ¿que si vende los tulipanes? aun desorientado le dije .. no no son míos son de aquel joven que los dejo ahí por que estaba enojado..

Metió la mano al pantalón y me dijo.. solo tengo veinte pesos.. ¿me los vende? yo le dije no son míos, llevatelos pues (quería que me dejara pensar) y me dijo.. muchas gracias señor, sabe a mi novia le encantan los tulipanes pero nunca he podido juntar el dinero suficiente para comprarle unos creo que hoy sera un día muy especial para ella.

Tomo las flores y se marcho rápido, yo me quede en el mismo lugar donde empece a diferencia que había aprendido algo de todo esto.

Lo que determina la felicidad o la desdicha es la actitud, mismos tulipanes diferentes historias, una de hastío la otra de esperanza, es como aquello que dicen que lo malo no es el cuchillo sino la mano de quien lo usa pues un chef puede preparar un delicioso banquete mientras un asesino puede sembrar tristeza.

El amor esta implícito en cada una de las personas que he conocido, algunas lo escuchan, algunas no, algunas lo practican, algunas no, la mayoría lo conoce pero solo muy pocos lo entienden, no necesitamos tulipanes, no necesitamos fechas, no necesitamos sorpresas, no necesitamos renovarnos, lo único que necesitamos es amarnos con todas nuestras fuerzas.

Soy Juan Perez y a veces aprendo de las flores.

(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)

miércoles, 25 de marzo de 2009

El Cafe


Mi nombre es Juan Perez y ya no importa ni mi nombre ni mi condición creo que lo único que importa ahora es mi memoria, pues esa se mantendrá vigente aun cuando yo no este sobre mis pies en este suelo.

Vagabundo de profesión y libre por convicción habito donde me sienta cómodo y como lo que me encuentre aunque no sea mucho, me baño de vez en cuando casi siempre en lugares donde no todos lo hacen pero que dentro de sus mentes libres seguramente lo harían, mi inodoro es el mundo entero me da igual la banqueta de la facultad de filosofía o la estatua del héroe de nacozari y no es por falta de respeto es por por falta de velocidad para encontrar un lugar menos emblemático y mucho mas privado.

Pero no quiero hablar de mi por que mucho me conozco y creo que ustedes también saben quien soy y me han visto pretendiendo ignorarme por que no les conviene que los vean relacionandose con alguien oloroso, pero si se sentaran un poco a mi lado les contaría maravillosas historias de mi vida que parecieran escritas por algún loco escritor frustrado que filtra sus propias alegrías y penas desde un lugar fresco y cómodo pretendiendo ser solo un trabajador mas del sistema.

En fin... estuve por un tiempo rondando las calles de aquella colonia que tenia plazas hermosas, con bugambilias muy grandes de color rosa, naranja, amarillo y blanco, las bugambilias siempre han sido un buen refugio pues casi no hay animales y dan mucha sombra, claro que a un precio en ocasiones caro por que mas de una vez me he encajado las espinas gruesas y dolorosas de sus ramas, pero es el precio por algo ¿no? al final debemos pagar un precio por cualquier cosa buena que tengamos...

Me levantaba temprano motivado por aquellos pajaros ruidosos y sus trinos muchas veces desorganizados y faltos de armonía, no me quejo del concierto me quejo de no poder entenderlo, así pues hacia mi rutina de ejercicios que no por ser vagabundo era yo un flojo desdichado, después de mis cinco minutos de aplausos aeróbicos me ponía de pie solo para ocupar la banca que daba a la calle principal que terminaba en la plaza.

Y ahí estaba ella 7:10 de la mañana, vestida completamente de blanco, con un zapatos y medias blancas y yo solo pensaba "cuanto me gustaría estar enfermo", tendría no mas de 20 años, cabello negro largo y hermoso, tez blanca y unos ojos negros llenos de intenciones que nunca fueron para mi.

Era mi enfermera que siempre llevaba un café en su mano izquierda mientras que con la derecha cargaba unos poquitos libros de no se que autor ni tampoco imagino de que tema trataban, era para mi una contradiccion filosófica verla andar con un café en la mano izquierda y con unos libros en la derecha, simplemente me parecía maravilloso citar "que no sepa tu mano izquierda lo que tu derecha hace", el café en la mano izquierda para mi representaba su espíritu relajado, libre, ardiente, pasional, dulce, oscuro o con crema me daba igual, el café para mi representaba su alma en relax y la forma como lo tomaba me decía que se aferraba a esa vida aunque quemara y doliera por que en ese vaso con delicioso aroma se encontraba su escencia...igual que la del café..

La mano derecha para mi era su cadena su compromiso con el mundo, con la sociedad, con sus padres, era lo que se TENIA que hacer por que así se ha hecho siempre, la superación en letras, el titulo en la pared, la abreviacion escolar antes del nombre que a veces pesa mas que la persona en si.

La mano derecha para mi era un espacio desperdiciado por que al final de los días yo tuve esa abreviatura que no me sirvió para entender la vida, me sirvió para ignorarla y entrar en el sistema en el cual todos están sumergidos, ahí donde importan los rangos y las relaciones, ahí donde un papel dicta tu experiencia y habilidades escolares, tecnicas o profesionales pero que en nada revelan la calidad moral y humana que en verdad pudiera diferenciarte.

Todos los días que pasaba exactamente a las 7.10 de la mañana yo imaginaba mil situaciones distintas y en cada una de ellas invariablemente había un encuentro donde me convertía en príncipe y la libraba de los libros y las cosas, no por que la quisiera ignorante o por que crea que la escuela es un desperdicio, la verdad es que para mi ella era princesa de mis cuentos y en mis cuentos el ingrediente que menos existía era la lógica.

Y la llevaba de las nubes a los castillos y de los castillos a los jardines mientras su cabello negro ondulaba y reflejaba los brillantes rayos del sol y le mostraba reinos a sus pies y le contaba como había vencido ejercitos completos mientras pensaba en su mirada, todo eso imaginaba mientras ella bajaba por la calle temerosa de que el vagabundo se siempre le dijera alguna majaderia o intentara robarla, ese momento de tensión entre ella y yo al pisar la plaza terminaba con su silencio mientras yo le decía "buenos días"

Un día me levante muy temprano y con dinero que conseguí compre un café donde ella lo compraba y debo decir que fue difícil conseguirlo por que como antes lo he dicho como te ven te tratan, así pues me fui a la banca y espere que fueran las 7.10 de la mañana y ahí estaba ella.. cinco minutos tardaba en llegar a la plaza y pude ver que ella tenia su café y sus libros, no me juzguen uno hace cosas locas por amor....

No se que pensé en aquella mañana, pensaba darle el café?, pensaba que se quedaría y platicaríamos mientras los bebíamos? que le platicaría de mis cuentos y aventuras con ella como protagonista? que pensaba Juan Perez en ese momento?....

Cuando piso la plaza me levante de manera inmediata y me dirigí hacia ella... le dije "mira te compre café!"... de repente aquel vagabundo inofensivo en apariencia se convertía en alguien que se acercaba peligrosamente rápido y que además estaba invadiendo lo único que parecía propio... si... su escencia... aquella cosa que me inspiraba tanto pretendí cambiarla por la que yo tenia en la mano...fue un error...

Ella lo primero que soltó fue el café y me dijo .. "no se me acerque!!!".. mientras aceleraba el paso....

Solo me quede dos días mas en esa plaza, suficientes para darme cuenta que ella había cambiado su habito de pasar por ahí, destruí a mi princesa utilizando lo que creí era su magia..su escencia en el café...

Soy Juan Perez y no siempre mis historias terminan como yo quisiera...


(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)

domingo, 2 de noviembre de 2008

Quisiera


Mi nombre es Juan Perez, soy vagabundo y no me da verguenza decirlo, de hecho creo que la verguenza la canjee por algunas cosas hace algun tiempo, sobrevivo como puedo, como cuando hay y de lo que hay, duermo sobre el mejor colchon y tengo como techo un millon de estrellas que ya tienen nombre, aunque debo confesarles que a veces me confundo y se ofenden cuando les llamo por el nombre de alguna otra, igual de brillante, igual de distante pero al fin otra tan distinta en caracter y tan igual en escencia.

A pesar de que he contado tantas cosas nunca he dicho por que me fui de donde me fui, nunca he sincerado mi corazon a ese nivel, de hecho no kisiera reconocer mis errores pues el haberme ido pareciera uno de ellos, el dia que me fui parece que tome una desicion precipitada, no era tan prudente en akel entonces, actuaba y pensaba con las patas, actuaba por impulso y precisamente eso fue lo que me trajo a este momento donde tal vez cambiaria solo unas poquitas cosas.

Me fui un dia como hoy cuando la cotidaniedad gano una pieza mas de mi ajedrez, me fui cuando no me extrañaban estando ahi y no estando, me fui cuando el amor se volvio obligacion y el cariño polvo, me fui cuando empece a buscar mas victorias que reconciliaciones, me fui cuando tenia la razon aunque no importara, me fui cuando dejaron de amarme por estar siempre amando.

De que sirve estar siempre presente cuando da igual la cosa, de que sirven los te quiero y los abrazos cuando se dan por costumbre, por que asi es todos los dias, de que sirven las largas horas de platica si al final "nadie se conoce", de que sirve la inversion del tiempo y el espacio si no cedemos y siempre luchamos?

Quisiera ser recibido con un abrazo, con una frase como "te extrañe", "tenia muchas ganas de verte" quisiera que no fuera por costumbre o algun otro sentimiento, es mas quisiera que hubiera silencio, cuando sali de donde sali fue por lo cotidiano, por hacer, pensar y decir siempre las mismas cosas.

Quisiera el abrazo fuerte de los que te quieren por que te quieren, no por lo que eres, no por lo que haces, no por lo que representas, simplemente por que te quieren, quisiera esas miradas de sorpresa, esas que no te esperan o que pensaban ver a cualquiera menos a ti.

Cuando me fui de donde me fui fue por que lo cotidiano se apodero de mis terrenos y se llevo mi magia, no habia amor, no habia amistad y sinceramente no habia nada, solo habia lo mismo de siempre con los mismos de siempre.

Hoy mientras tocaba una estrella recorde a la unica persona que me recibia como si fuera todo nuevo, recorde a la unica persona que me abria sus pekeños y cansados brazos y me decia "vengase mijito", no le importaba, mi tamaño, mi apariencia, mis errores, no le importaba mi peso, mis culpas, mis ropas y siempre le daba un gusto enorme y sincero tan solo verme, ah como la extraño, con ella no tenia que hacer nada para ganarme su tiempo y su abrazo, ah de verdad cuanto extraño esos momentos.

Cuando me fui de donde me fui tambien fue para buscarla pero amores como esos una sola vez y se acaban, no por falta de amor sino por falta de vida y tiempo.

Quisiera que las cosas fueran como en ese tiempo donde no me importaba lo que pasara afuera siempre tenia mi lugar de descanso en sus brazos cansados y pekeños, mentiria si dijera que no le lloro por que el simple hecho de pensarla me impulsa a no rendirme.

Soy Juan Perez y esta noche como tantas solo quisiera que algunas cosas fueran diferentes...

(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)
ponle play...

quisiera - juan luis guerra 440.

lunes, 9 de junio de 2008

El Doctor


Esta por demas decir que los meses mas dificiles para mi son los lluviosos, es muy dificil encontrar un lugar donde cobijarse y debajo de los puentes suele estar ocupado por alguien mas, las alcantarillas nunca me han gustado y para ser franco los refugios que hay por aqui cerca estan condicionados o destinados a unos cuantos.

Soy un viejo debil y bastante enfermizo y cuando corri a refugiarme en un lugar abandonado me hicieron salir corriendo los espiritus, asi que tuve que acostumbrarme a dormir sobre carton mojado pegado a las bardas frias, no podria dormir bajo un arbol pues seria casi un suicidio, una vez escuche la historia de un doctor de pueblo que le temia a los rayos y justo cuando iba a inyectar a un enfermo asomo por la ventana la jeringa para ver el liquido y un rayo le cayo justo en la aguja, vaya suerte, la verdad no quiero que pase conmigo.

Aunque los dias son calidos la lluvia pega como millones de agujas sobre la piel desnuda de mis brazos y pantorrillas, se estrella con furia en mi cara y suelo despertar empapado y con estornudos, un dia fue tanta la humedad de mi cuerpo que enferme y me costaba trabajo respirar y comer, estuve en el mismo lugar por varios dias, no me importaba el sol, no me importaba la lluvia, estaba sufriendo y como es de esperarse la gente pensaba que vivia ebrio o drogado, mi dolor era muchisimo y mi temperatura mas, intente ponerme en pie pero mi debilidad me hizo caer estrpitosamente al suelo y quede tendido y frustrado.

La noche llego de nuevo y con ella la lluvia y estaba yo seguro que esa seria mi ultima noche, no tenia alimento, no podia respirar, las cosas se estaban poniendo dificiles para alguien como yo, recorde mi casa, mis amigos y mi vida en general, de mi familia tuve recuerdos hermosos aunque aun hay cosas que me impiden perdonar.

Empece con temperatura y tos, empece con frio y hambre todo el panorama era mas negro que la misma noche lluviosa, todo parecia estar en mi contra, senti que nunca habia estado mas solo y triste, senti que la nada de verdad existe.

No se si fue la temperatura, el hambre o el miedo pero en mi sufrimiento un hombre con bata blanca se acerco y me toco el cabello, lo movio y me descubrio el rostro mojado y triste y me miro directamente a los ojos y me llamo por mi nombre, mi verdadero nombre y me dijo ...ey no tengas miedo, yo estoy contigo... inmediatamente me incorporo y me sorprende por que no soy alguien de complexion ligera, me recargo en la barda y me miro, yo no podia quitar la mirada de sus manos y su bata blanca, metio la mano en el bosillo y saco tres pildoras y me las enseño, me dijo con esto te sentiras mejor, su voz me parecia tan familiar pero no podia recordar donde habia visto a este hombre, pero estoy seguro que le conozco y que lo conozco bien...

Al final despues de platicar un poco conmigo la lluvia paro, me dejo pan y algo de alimentos y me dijo tomate las pildoras y buscame por la mañana...

Tome la medicina y dormi y mis sueños fueron de paz y confort, de alegria y felicidad que no entiendo.

Al despertar mis malestares habian desaparecido y me di cuenta que estaba durmiendo al cobijo de una pared de iglesia que decia ...confia en mi y te enseñare lo que es la fe, paz y justicia..., ahora se de donde conozco a ese hombre, mi doctor, mi amigo, ese que se me presenta en los momentos mas oscuros y me recuerda que esta conmigo, esta mañana de nuevo lo encontre y se que las pildoras son de fe, de paz y de justicia y que no estaba enfermo, estaba extraviado de el, mi amigo, el que me conoce por mi nombre y al que tanto y tanto olvido...

Recogi mis cosas y di gracias siguiendo asi mi camino, procurando no olvidarme de mi querido amigo...


(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)

miércoles, 28 de mayo de 2008

La guarderia abandonada


Mi nombre es Juan Perez y viajo por la ciudad desde hace algunos años, decidi abandonar mi vida comoda y en apariencia libre para poder vivir en verdadera libertad, en mi camino he visto, oido y exprimentado cosas que nadie mas podria creer reales, por eso de cuando en cuando me gusta contar poquitas cosas de mis noches, poquitas cosas de mis dias y casi nada de mis sueños pero cuando un buen trago de vino me acompaña y la musica de los beatles suena en mi cabeza me vuelvo generoso y cuento, cuento lo que nadie cuenta cuando esta sobrio...

Los dias son caprichosos y la noches son traicioneras pues mientras de dia los colores son vivos y atractivos de noche esos mismos colores se vuelven burlones y amenazantes o dime, ¿has sentido el terror de caminar por un parque de diversiones sin iluminacion a las cuatro de la mañana?, todo se mueve, todo hace ruido pero no hay nadie cerca, todo rechina y ya no son risas lo que se escucha son quejidos ferrosos, tornillos oxidados, cosas que a nadie les gustan.

Una de tantas noches lluviosas decidi entrar en un edificio abandonado solo llevaba conmigo un morral y una cajetilla de cerillos, trate de quedarme cerca de la puerta para que la luz de la calle me iluminara un poco, pero el viento frio y el agua me obligo a entrar mas y mas por el pasillo de lo que parecia una recepcion, pense que dentro de ahi encontraria a algun "colega" pues me ha tocado compartir tiempo, lugares e historia con otros locos vagabundos como yo pero esta vez el lugar estaba incomodamente vacio.

Y digo incomodamente por que como a eso de las cuatro de la mañana cuando el frio y lo duro del piso empiezan a calar senti unas miradas sobre mi, pero no era una sola mirada enorme, eran muchas miradas pequeñas que me impedian asomar la cara de debajo del morral en mucho mucho tiempo no habia sentido esa clase de miedo.

La puerta estaba irremediablemente lejos y yo estaba espantosamente solo en medio de aquel pasillo que no tenia una sola chispa de luz y si un ambiente super cargado de presencias extrañas a mi alrededor me imaginaba muchas personas viendome dormir o haciendome el dormido y sentia que en cualquier momento uno de ellos me daria un puntapie o una palmada lo que podria provocar dos cosas o un paro cardiaco o un grito de terror legitimo.

Algo tenia que hacer el piso estaba heladisimo y me estaba atrofiando los huesos, necesitaba hacer algo pronto, asi que con todo el valor que me caracteriza aprete el morral que estaba sobre mi cabeza lo lanze hacia arriba y grite MAMAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!.....

Despues del ridiculo y la risa me recupere, no paso nada, no habia nadie, asi que me sente y recargue mi espalda en la pared del pasillo y empece a recordar que antes ya habia sentido miedo y que incluso habia platicado noches enteras enamorado de una mujer en un cementerio, por que ahora, por que aqui sentia esa presion tan horrible, no habia terminado de pensarlo cuando escuche un zusurro ....es que aqui somos muchossssss....

Carajo! me puse de pie aunque la sangre mi sangre y mis calzones se quedaron en el suelo, ese zusurro lo escuche en mi oido con una ventisca heladaaaaa, meti la mano al pantalon y saque los cerillos, encendi uno y lo primero que pude ver fue en la pared un letrero que decia area de cunas, justo cuando me agachaba por mis cosas para irme algo o alguien apago el cerillo y salio corriendo, yo escuche los pasos estoy seguro....

Encendi uno mas y vi que solo me quedaban tres cerillos asi que lo cubri con mi mano y del morral saque un pedazo de periodico para encenderlo en ese momento alguien mas me arrebato el pediodico mientras me apagaban el cerillo con un aire helaaaaaaado mas helado que el que sentia antes de entrar a este lugar.

De nuevo un zusurro en el aire ... caaaaaaaantaaaaaaaa.. yo rei ... jajajaja canta! estan locos no les tengo miedo! no voy a cantar no importa cuantas veces me apaguen la luz ... y de nuevoo... cantaaaaaaaaaa... no!, no voy a cantar.

Hubo silencio por dos minutos hasta que senti un empujon y muchas manos que se estiraban sobre mi pero no alcanzaban mi cuello, agitados, enojados, gritando palabras que desconozco, arañaban y exigian, lloraban y se lamentaban de una manera horrible, eran demasiados y entre todo el escandalo insistian caaaaaaaaaantaaaaaaaaa....

Miedo era lo que me llenaba, sentia que no iba a pasar la noche, que esa era mi ultima morada, que me quedaria con ellos, que nada podia salvarme ya de esa muerte horrible y en tinieblas rodeado de seres que no he visto pero que seguramente son mas aterradores de lo que puedo sentir.

Y entre todo el miedo una luz, una voz, mi mama que me cantaba de niño y esa cancion empezo a salvarme...

Una rana veeeeerde...
junto a un manantiaaaaaaaal.... (empece a cantar con mi mami muy fuerteeeee)
aprendio en librooooooooooo....
a leer y hablar ....

se sentaba un ratooooo....
y con mucho afaaaaaan.... (las manos fueron soltandome lentamente)
a sus pequeñuelos......
los hacia cantaaaar......


Una vez la rana, torpe se durmiooo... (ultimo cerillo encendido)
y cayendo al fondo ....
nunca regreso....


Ay!, decia la hijita
que ha venido a hacer (solo habia silencio en el pasillo)
todo mi consuelo
es que se leer....

Apenas termine de cantar y senti de nuevo las manos jalandome hacia adentro del edificio, aferradas a mi morrar el cual rompieron y se llevaron consigo, pero yo me quede afuera, mojandome, llorando y temblando, a salvo de esas manos y con el canto de mi mama que me protegia del frio y la lluvia.

No se cuanto tiempo mas paso pero me levante y me fui de ese lugar horrible, creo que tendre mas cuidado al escoger donde dormir, hay lugares que son malditos por naturaleza, algunos otros como este guardan su maldad por cosas terribles que ahi pasaron, lo unico que se es que no volvere por aqui jamas no importa cual sea mi necesidad, tengo ganas de ver a mi mama....

(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)

miércoles, 2 de abril de 2008

toto


Por las muchas calles de la ciudad donde decidi vagar casi siempre preferi la del centro, la sombra que brindan los edificios, el cobijo de los arboles de la plaza y el olor a comida del mercado siempre me gusto mas que el resto de la metropoli.


Aunque hay cosas que nunca entendi, como cuando me sacaron de la iglesia por mi apariencia "insalubre" para algunos feligreces, Ja!, es la casa de Dios respondi y tambien yo soy su hijo, creyentes hipocritas de los domingos, segun la santas escrituras que calientan bajo el brazo dicen


“¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. “
Mateo 15:17-19


En fin era inutil discutir con los fariseos modernos y sordos y para ser sincero la presencia del creador se sentia mas en la calle con los que verdaderamente le conocen, esos que te tienden la mano y saben que a Dios se le visita a diario y no solo los domingos antes del futbol.


Bah!, despues de mi cotidiana pelea con el sacerdote y los clerigos caminaba hacia la plaza que estaba detras de la iglesia y me sentaba a fumar mi puro cubano, regalo de aquel hombre que cantaba dos gardenias de una manera tan exquisita que me hacia retroceder en el tiempo donde todo era elegancia en blanco y negro, ese puro solo lo encendia en ocasiones especiales, navidad, año nuevo, cumple años y sonoras victorias contra los falsos creyentes, jajajaja....


Apenas habia exhalado la primera y deliciosa bocanada de humo cuando escuche un ruido entre las ramas, un lloriqueo de felino dije ay! otra señora que vino a tirar sus gatitos al parque, como siempre la curiosidad me llevo hasta el sonido y dentro de una caja de carton habia seis cadaveres y un pequeño sobreviviente cubierto de hormigas rojas la escena era impresionante, pues el se resistia a morir, sus hermanos ya estaban cubiertos por la marabunta colorada el, el seguia moviendose.


Me di la vuelta y senti un piquete de hormiga que mi hizo enojar, la aplaste y pense, ese pobre gatito la esta pasando mal, si yo con una hormiga me enoje y me dolio imaginen el dolor de un cuerpecito con hambre y picado por muchas de estas odiosas hormigas, la lucha se volvio dos contra quince mil.


De entre la ropa saque mi botella de agua y bañe al animalito le sacudi las mas que pude y con ello tambien yo me vi atacado al final despues de algunos minutos el y yo estabamos limpios y llenos de ronchas, para ser sinceros crei que correria la misma suerte que sus hermanos y mi sorpresa fue que Toto desperto conmigo al dia siguiente.


Si ya se que ponerle un nombre a un gato no es cosa propia de un anarquista, hippie vagabundo, pero lo hubieran visto, blanco con ojos hermosos la cosita peluda maullante era una monada...


Ese dia decidi caminar por el centro, toto iba entre mis ropas mal olientes pero iba seguro y durmiendo, camine mucho y junte algo de dinero que la gente generosa iba regalandome, esa noche no tome alcohol, tome leche fria toto tenia que comer tambien.


La relacion entre los dos crecio al grado de que ya no iba a pelear con el parroco, ni me tendia en las bancas a molestar palomas, la verdad la gente que me señalaba me importaba menos, eramos dos locos en el cesped de la plaza que solo veian interrumpidos sus juegos por los policias guardianes del cesped y no del ciudadano.


Un dia estaba yo buscando entre las ropas mi estambre para jugar con toto cuando una niña se acerco y me dijo ¿es suyo? les juro que quise decir si de inmediato, pero la esperanza de que toto comiera diario y la mirada de la niña me quebraron dije ...NO es mas ya lo iba a patear!, la niña se rio y dijo, ¿me lo puedo llevar?, mi mal actuada indiferencia le dijo ...po's si quieres... y esa fue la ultima vez que oi maullar a toto...


Me quede solo y habitualmente visitaba al parroco que me arrojaba agua fria, molestaba palomas y me acostaba en el cesped, todo era igual y diferente asi que decidi irme de ese barrio caminando rumbo al norte pase por una casa color blanco con ventanas grandotas, con un buen jardin y flores con rehiletes, quise pedir dinero para comer algo pero la imagen en la ventana me detuvo, la niña con toto veia la tele y me dije ...mejor pido en otra casa aqui ya esta comiendo mi niño...


(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)

jueves, 13 de marzo de 2008

el brazalete (ultima parte)


Aun no salia yo de mis asombro y mi aturdimiento cuando apenas alcance a preguntarle ...como te llamas?... David! respondio, yo sonrei pues parecia algo ironico, ridiculo y hasta poetico el pequeño David contra este remedo de Goliat, le dije ... mira David no te voy a dar nada el brazalete me lo encontre yo y es mio, la ley de la calle (cosa k invente en ese momento) dice, todo aquel objeto de valor o sin valor que se encuentre en la via publica y en apariencia no pertenezca a nadie puede y debera ser declarado como propiedad de aquel que lo encontro, recitaba yo mis leyes con aire de grandeza y seguridad, David solo dijo ... no me importa!... yo rei de nuevo!...

Pasado el dolor pero con el rojo en la frente debido al golpazo me incorpore, ya de pie no me veia tan inofensivo para David, puse mis manos en posicion de combate (claro que estaba jugando nunca le pegaria a un niño) y le dije ..ps' orale entrale.. dije aqui se me raja el chamaco y acaba el juego, pues no mas equivocado nunca habia estado, con un grito como de guerra el pequeño se lanzo contra mi en medio de la plaza que aun estaba medio vacia y con la cabeza en forma de ariete abanicando con ambos brazos el escudo y la espada agarro velocidad, yo... yo corri!.. jajaja.. mientras reia por las ocurrencias de este chamaco loco, no pensaba quedarme a ver como dolian los golpes o como caia al suelo por chocar conmigo, yo la verdad me estaba divirtiendo mucho solo esperaba la hora en que los papas de este mocoso le llamaran la atencion por estar molestando a este pobre vagabundo solitario.

Pero el aire se me terminaba y el niño seguia gritando como energumeno detras de mi hasta que hice todo lo que un digno guerrero debe hacer gritar ... tiempo, tiempo... y el niño se detuvo, agarre un poquito de aire y le dije, por que me quieres quitar el brazalete, el sin pensarlo contesto ...POR QUE ES MIO DAH!!.. y yo en ese momento cambie mi modalidad a la de negociador exprimentado ...POS NO TE DOY NADA MENSO... (ah verdad! con eso seguro se calma)...jajajaja .. yo creo que mi risa era lo que mas le molestaba, le dije mira David yo me lo encontre dame una buena razon para que te lo devuelva y sera tuyo.. el dijo ...es que me lo regalo mi mama... y yo le dije ...ah! ps dile que te regale otro.. me di la media vuelta y me dijo .. mi mama murio la semana pasada... Ups!, lleve mi mano al cuello y toque el cordon que sostenia la sortija de mi abuela y me regrese en el tiempo cuando pelee con muchos niños de mi escuela a piedra y lodo, me costo sangre y lagrimas arrebatar la sortija de mi abuela fallecida a Isidro de sexto año quien la tomo del suelo luego de que se me cayera de la bolsa del pantalon, Isidro me dijo las mismas palabras que yo le habia dicho a David... las cosas son de quien se las encuentra... al final me di cuenta que las leyes de la calle no eran mias si no k las aprendi a la mala desde niño.

Meti mi mano a la bolsa y le dije ...ten, es tuyo cuidalo y no dejes que nadie te lo quite nunca... el extendio su manita y yo le deje el brazalete y le pregunte con quien vives ... con mis tios.. respondio y tu papa y tus hermanos? le pregunte... ellos no estan conmigo estan con la otra esposa de mi papa, ella no quiso que yo me quedara en su casa por que no soy su hijo, me sorprendia lo dificil de la situacion de David y lo mal k habia actuado yo al quererle quitar aunque fuera de juego el brazalete pues era el unico vinculo con su mama, la unica conexion, el unico recuerdo, le dije ... David cuando yo regrese por aqui te ayudare a proteger el brazalete de todos los que quieran quitartelo ¿ok?... el niño sonrio...

Despues de llegar al arbol de moras donde todo comenzo nos dijimos adios y yo regrese a dormir una noche mas para despues seguir mi camino....

Ah, olvidaba decirles que a la mañana siguiente habia a un lado de donde dormia un vaso de leche y galletas encima de un escudo de plastico que tenia el nombre de david y que hasta el dia de hoy me acompaña cubriendome de las cosas malas, de la lluvia y el sol y recordandome mi batalla con el pequeño David.


(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)

miércoles, 12 de marzo de 2008

el brazalete


Suelo caminar largas distancias entre un lugar para dormir y otro, casi siempre busco un vecindario que parezca amigable y con amigable me refiero no a que me traten bien, si no a que me ignoren menos...


Llegue esa mañana al parque mas alejado del vecindario para no causar problemas pues yo se que a algunos les resulta poco agradable ver un vagabundo cerca de su casa, casi siempre por que nos consideran personas peligrosas por no tener buen aspecto pero creanme mis amigos que hay quienes se visten de ovejas y son lobos rapaces, esos casi siempre tocan la puerta los domingos por las mañanas en nombre del Señor, un Señor que no conocen y no entienden.


Esa mañana me sente en la banca y disfrute de mi sol de la mañana a lo lejos vi una oportunidad dorada un arbol repleto de moras listas para ser devoradas por un conocedor con paladar exigente, me aproxime al arbol y algo sin saber que me obligo a detenerme algunos metros antes en una alcantarilla, y si ahi estaba y era brillante muy brillante y redondo, aunque debo aclarar que no era algo enorme ni lucia como algo fino y caro, simplemente era dorado y redondo, era un brazalete en el fondo de la alcantarilla a partir de ese momento mi dia empezaba a cambiar.


Saque de entre mis "herramientas universales" una cuerda con un tornillo en la punta y olvide las moras para obtener este brazalete que me llamaba en el fondo de la cloaca, al mismo tiempo vi acercarse a la distancia a un niño con una escoba un hilo y un clip en la punta algo asi como una caña de pescar de inmediato supe que el brazalete le pertenecia a el, o a su mama, o a su novia, o a su hermana, o a su abuela y que debio tirarlo por accidente... jajajaja... pobre me veia con cara de resignacion y coraje, el brazalete ahora frente a sus ojos estaba cambiando de dueño.


Usando mis habilidades McGyverezcas logre obtener el brazalete y festeje como si hubiera anotado un touchdown bailando y saltando, logicamente sabia que el niño me miraba y yo disfrutaba ver su cara de derrota, debo aceptar que los niños son los que mas me molestan asi que hoy por primera vez en este largo viaje estaba ganandole a uno...


Con el brazalete en mi mano me dirigi al arbol de moras y comi hasta decir ya no, debo reconocer que el sabor era delicioso, pero no tanto comparado con mi nuevo tesoro ...jajaja...


Despues de comer regrese a mi lugar en el parque me tendi a la sombra de los arboles y con el brazalete en mano empece a formular historias sobre princesas y dragones, sobre poderes magicos y maldiciones que salian y se incrustaban en el destino de quien fuera dueño del brazalete y la verdad como disfruto soñar aunque hay algo que durante todo ese tiempo no dejo de molestarme ese algo se llama conciencia y esa conciencia me reclamaba mi actuar mientras yo trataba de volver a mis fantasias y me da coraje admitirlo mi conciencia tiene la voz mas fuerte y chillona que la ultima mujer con la que estuve casado.


Me sente y con el ceño fruncido dije "si me lo pide se lo doy" yo sabia que el niño nunca iba a pedirme el brazalete y que sus papas muy probablemente por no meterse en problemas tampoco lo harian, sin embargo parecia que mi conciencia estaba tranquila con ese placebo.


Apenas sonreia por la triquiñuela que le jugaba a mi conciencia cuando aparecio frente a mi el niño armado con un escudo de plastico y una espada, el miedo se veia en sus ojos tendria no mas de 9 años, voltee lo vi y le dije ...BUUUU!!... el niño corrio como alma que lleva el diablo pero el amor al brazalete lo hizo frenarse en seco como veinte metros adelante y me dijo ...dame mi brazalete!... yo rei mucho pues el susto que le acomode lo hacia temblar todavia, despues de la risa le dije ...usas brazalete? uuuy que niña eres... y me eche a reir... el con el miedo transformado en coraje dijo ... es de mi mama damelo!!... yo le dije ...NO! yo me lo encontre en la calle es mio... con eso pense que el niño terminaria por rendirse y correria asustado a su casa asi que seguia riendo cuando senti un espadazo en la frente que me movio las ideas, nunca crei que una espada de plastico fuera tan dura!!!!...


En ese momento entendi que me habia ganado un enemigo, el primero de mi viaje ...jaja.. esto se esta poniendo interesante

(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)


continua mañana

lunes, 3 de marzo de 2008

Detras de la barda


... regresa cuando puedas, tengo mil años para esperarte... asi decia la voz detras de la pared, era una voz dulce como de una jovencita que aun no terminaba la secundaria, yo solia escucharla durante horas y horas mientras me contaba de sus amigos y su familia, mientras me contaba de sus sueños y de sus galanes que de cuando en cuando le regalaban chocolates y flores.

Una vez me conto que dejo de sentir miedo a casi todo menos a la soledad, pues era horrible, casi insoportable el no poder hablar con nadie, que ella tenia tantas cosas que contar y nadie tenia ni el tiempo ni la intencion de escucharla y que a lo largo del tiempo se habia casi olvidado de como hablar pues por mas que lo intento no encontro lugar en los oidos de nadie.

Cuando me conocio a mi fue por casualidad, yo me recargue en la delgada pared de losa y el golpe de mi espalda la puso en alerta mientras yo intentaba rascarme un poco esta horrible comezon que de cuando en cuando me ataca, en un momento de silencio escuche ..Hola, como te llamas?..
yo al principio me saque de onda pues no veia de donde provenia la voz que era clara y fuerte, empece a preguntar con cierta desesperacion ...quien anda ahi?... despues de un corto silencio respondio ... me llamo Angela...

me pregunto que si tenia un poco de tiempo yo le respondi que si, me pregunto que si me sentia incomodo que platicaramos de esta manera y la verdad yo solo respondi que no.


Me dijo tengo 17 años y hace mucho que no platico con nadie, me pregunto que si queria se su amigo a lo que yo respondi que solo iba de paso, ella guardo silencio...


Despues de unos minutos recargado en la pared y con francas ganas de partir hice un "ultimo" intento por recuperar a mi nueva amiga Angela asi que pregunte ... Angela estas ahi?... ella dijo si, le dije ok, seamos amigos te prometo regresar cada que pueda pero te advierto que suelo perder el rumbo muy facil y tal vez un dia no sepa regresar aqui, ella solo dijo ... el tiempo que tengas para mi es suficiente y si un dia dejas de venir yo te esperare por mil años... a mi eso me puso los vellos de punta dije wow de verdad esta chica necesita hablar con alguien...


Yo recargaba mi espalda y cabeza en la barda y ella hablabla por horas y debo confesar que a veces el sueño me ganaba y la imaginaba acariciandome el pelo y contandome todo lo que nadie habia tenido tiempo de escuchar, la imaginaba hermosa muy hermosa pues su voz me dejaba ver eso y aunque la pared era fria yo sentia el calor de sus manos en mi cara mientras yo recargaba mi cabeza en sus piernas., si ya se que suena enfermo que un hombre como yo tenga estos pensamientos con una joven de 17, pero eran solo eso pensamientos...


Un dia la curiosidad me estaba ganando y le dije que queria conocerla pues me habia vuelto adicto a ella y a su voz, ella me respondio que si queria entrara, asi que busque la puerta con desesperacion y al encontrarla me di cuenta que era enorme y tenia mil candados asi que pense en brincarme la barda y llegar hasta donde ella estaba pero algo en mi me dijo que no era ni el lugar ni el tiempo, que la puerta estaba ahi para no dejar entrar a nadie y para no dejar salir a nadie, asi que regrese al lugar donde estaba Angela y ella dijo, no te preocupes tal vez en el tiempo podremos conocernos, para eso tenemos mil años...


Las platicas se volvieron constantes e interesantes, reiamos llorabamos pero nunca hablabamos de como era el lugar donde estaba cada uno pues ese pedacito de barda fria era nuestro imperio y ahi nada hacia daño o mentia, ahi todo era parfecto.


En el tiempo yo regresaba de cuando en cuando y ella siempre estaba esperandome con su dulce voz y su intoxicante risa y hablabamos del amor y la esperanza, de lo eterno de un beso y de lo efimero de las promesas, hablabamos de todo y de nada, hablabamos de ser perfectos en un mundo lleno de errores y eso nos hacia tremendamente felices.


Se llego el invierno y para mi era mas dificil llegar hasta el lugar donde me encontraba con Angela, ella me dijo lo entiendo pero por favor regresa con la primavera que yo te esperare mil años, yo extendi mi mano sobre la barda y pegue mi mejilla derecha y de verdad les digo que podria jurar que Angela del otro lado hacia lo mismo, nos dijimos hasta pronto y me fui...


Desde ese invierno han pasado ya 10 años que no he regresado a ese lugar pero es que la verdad cuando lo pienso bien me resulta algo extraño ir por la noches y recargar mi espalda en la barda de un cementerio mientras alguien me habla del otro lado...


No se a lo mejor no habia pensado en el miedo que eso me provoca, creo que tengo que esperar a que ese miedo se vaya y llegue el miedo de la soledad que sentia Angela, el miedo de no ser escuchado por nadie, tal vez solo asi regrese a esa barda, espero regresar antes de los 990 años de espera que restan.

(cuento corto de la serie juan perez un libro que nunca termine de escribir)